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¿De donde vienen las palabras Academia y Liceo?

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Apolo Liceo
Apolo Liceo (Museo de Creta)

En nuestros tiempos las palabras academia y liceo son sinónimos de centros educativos de alto nivel, pero tienen un origen basado en la casualidad o mejor dicho en donde estaban ubicadas las primeras de la historia.

La Academia de Platón

La Academia fue fundada en Atenas en 388 a. C. por Platón y recibió este nombre por estar cercana a un santuario al héroe Academo.

Se trataba en realidad  de unos jardines a la afueras de la ciudad, que compró el ilustre discípulo de Sócrates para pasear y filosofar con sus discípulos, al abrigo de las sombras que le ofrecía el lugar. Fue un lugar de enseñanza hasta la llegada de los romanos. Cuando Sila conquistó Atenas en el 86 a.C., taló el bosque de la Academia y destruyó todo lo que había «sembrado» Platón. Con ellos sepultó la educación que allí se impartía aunque de su nombre no nos olvidamos.

Curiosamente, su maestro Sócrates nunca tuvo una escuela. El que es considerado como uno de los filósofos más grandes, solía dar sus clases mientras paseaba por cualquier lugar, ya fuera el mercado o ágora.

El Liceo de Aristóteles

Por similar causa, el Liceo, fundado también en Atenas por Aristóteles (336 a.C.), recibió el nombre por estar situado cercano al santuario de Apolo Liceo. A diferencia de la Academia, la escuela aristotélica se dedicaba sobre todo a temas de política o retórica, charlas de las que podían formar parte cualquier ciudadano.

Aristóteles, que había formado parte de la Academia de Platón, del que era discípulo, se separó de su maestro fundando su propio centro. No olvidemos que discrepó de Platón en muchos temas e incluso llegó a decir que «Soy amigo de Platón, pero más aún de la verdad».

Así vemos como la Academia y el Liceo eran las principales instituciones de enseñanza de Atenas en la plenitud del mundo intelectual griego. Tan importante en aquellos tiempos y para nosotros, ya que sus raíces están muy arraigadas en nuestra civilización.