spot_img

Licurgo, el fundador de Esparta

Si hablamos de Licurgo tenemos que hacerlo de Esparta, la emblemática ciudad situada en la península del Peloponeso (Grecia), fue hegemónica en Grecia durante siglos, aunque lo más curioso era todo lo que la diferenciaba del resto de las poleis en la península helénica.

El nacimiento de Esparta

El nacimiento de esta ciudad es incierto, pero ya en el siglo VII a.C. se consideraba una potencia en la zona. Licurgo es la figura clave en la formación e idiosincrasia de esta singular polis, aunque también se trata de un personaje a mitad entre la realidad y la leyenda. Vivió (supuestamente) en el siglo XI a.C. y se dice que asentó las bases legislativas de Esparta que incluía características tan revolucionarias como el predominio de lo público frente a lo privado y la educación pública de los niños, que dependía plenamente del estado y que se basaba en la formación física y militar. Con la nueva ley de Licurgo, todos los ciudadanos tenían los mismos derechos ante la ley (esclavos aparte, claro…) y la antigua aristocracia carecía de los privilegios que sí tenían en otras poleis. Tened en cuenta que estamos hablando de hace unos ¡3.000 años!

Gran Retra, la constitución

La «Gran Retra” era como se conocía esta particular constitución espartana. Según dice la leyenda, un buen día Licurgo tenía que partir de viaje. Antes hizo prometer a los espartanos que cumplirían las leyes hasta su regreso. Feliz con la promesa se quitó la vida antes de regresar para que la leyes perduraran en el tiempo.

Un personaje, que si bien no se puede asegurar que existiera, si fue un referente para los espartanos durante siglos. Aquella ciudad creada a imagen de Licurgo, que lideró a Grecia en las Guerras Médicas contra el inmenso Imperio Persa, que dominó a Atenas tras la Guerra del Peloponeso y que como a todas las potencias también le llegaría su hora. En el 371, tras la derrota en la batalla de Leuctra, cedía el testigo a Tebas como la nueva potencia de Grecia. Pero la leyenda de Esparta todavía perdura en nuestros tiempos.

spot_img

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

Derrocar al mundo. Auge, caída y resurgir del comunismo de Sean McMeekin

‘Derrocar al mundo’ de Sean McMeekin [Libro]

0
¿Y si la Revolución Rusa de 1917 nunca se detuvo? Esta es la lectura que podemos extraer del nuevo trabajo de Sean McMeekin en...
Paz de Westfalia 1648

Westfalia, la paz que cambió la forma de ver el mundo

0
En pleno siglo XVII todavía existían reminiscencias medievales en referencia a la legitimidad del poder, tanto divino como terrenal. La Paz de Westfalia no...
Libro 'Democracia y anarquía. El poder de la polis' de Donatella Di Cesare

‘Democracia y anarquía. El poder de la polis’ de Donatella Di Cesare [Libro]

0
Vivimos en un tiempo en que muchas democracias están en crisis, donde crecen los populismos y la deslegitimación de las instituciones es notable, por...
El cautiverio de Cervantes en Argel

El cautiverio de Argel, la experiencia que transformó a Miguel de Cervantes

1
Pocas experiencias marcaron tanto la vida y la obra de Miguel de Cervantes como los cinco años que pasó cautivo en Argel, hasta el...
bucarofagia 'Las meninas' de Velázquez

La bucarofagia en ‘Las Meninas’: los secretos de belleza para las damas

14
Muchas son las especulaciones que se encierran en la interpretación de la obra de gran formato de Velázquez Las Meninas (1656), pero hoy nos...

Autor

Comparte

2 COMENTARIOS

  1. Muchas gracias amigo Rubén García por crear tu blog de historia tan elemental e importante para ampliar los conocimientos en esta ciencia. La historia como ciencia social narra cronológica y detalladamente los hechos y acontecimientos de la humanidad. El historiador es un elemento fundamental en la formación de la identidad nacional de las personas a través de la investigación y la información precisa de los acontecimientos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí